En Lonera Argentina elegimos la seguridad y practicidad: por eso no usamos cubrepiletas con sistema de enrolle

Evitamos problemas antes de que ocurran

En Lonera Argentina trabajamos todos los días para ofrecer soluciones duraderas, seguras y funcionales. Nuestra experiencia nos enseñó que, a veces, la mejor decisión no es agregar una nueva tecnología o accesorio, sino saber decir que no a aquello que no cumple con nuestros estándares de calidad. Por eso, decidimos no ofrecer sistemas de enrollado manual para nuestras lonas cubrepiletas.

Lejos de ser una decisión comercial, se trata de una postura basada en la responsabilidad. A continuación, te contamos los motivos reales que nos llevaron a tomar esta decisión, siempre pensando en el bienestar y la seguridad de nuestros clientes.

1. Impráctico y difícil de usar

Aunque en teoría el sistema de enrollado manual parece facilitar el trabajo, en la práctica sucede todo lo contrario. Las lonas cubrepiletas son grandes y pesadas. Incluso con enrollador, una sola persona no puede colocarlas ni retirarlas con facilidad. Se requieren al menos tres personas para manipularlas correctamente, lo cual contradice la idea de "comodidad" que supuestamente ofrece este sistema.

2. Requiere perforar pisos costosos y afecta la estética

Para fijar el sistema, es necesario agujerear el piso cada 50 cm, lo cual implica dañar superficies que suelen ser costosas, como baldosas reflectantes o pisos atérmicos. Cuando la lona no está puesta, los anclajes quedan a la vista, generando un impacto negativo en la estética del entorno. Además, el agua de lluvia se acumula en esos huecos, provocando oxidación y deterioro con el tiempo.

3. No es un sistema seguro para niños o mascotas

Este tipo de cubrepiletas deja espacios entre los amarres y la lona, permitiendo que un niño o mascota pueda introducirse sin ser visto. Esto genera un riesgo aún mayor: si alguien cae al agua, puede quedar atrapado sin que nadie lo note. Aunque algunas lonas permiten caminar sobre ellas, la pregunta es: ¿para qué arriesgarse si hay otras opciones más seguras?

4. No drenan el agua de lluvia

Las cubrepiletas con sistema de enrollado manual no tienen forma de drenar el agua. Ante cualquier tormenta, se llenan como una pileta adicional sobre la pileta. Esto no solo dificulta su remoción, sino que puede deformar la lona, acortar su vida útil y convertirse en un criadero de mosquitos si no se la vacía a tiempo.

5. El enrollador movible es incómodo y molesto

Si el enrollador no es fijo, debe moverse de un lado a otro. Esto representa un problema: ¿dónde se guarda? ¿Dónde queda cuando la lona está puesta? Termina siendo un estorbo que va de un lado al otro de la pileta, ocupando espacio, afectando la estética y sumando complicaciones en lugar de soluciones.

6. Mayor mantenimiento y desgaste

Los sistemas de enrollado manual tienen piezas móviles como ruedas, ejes y tensores. Estos componentes están expuestos a sol, lluvia y cambios de temperatura, lo que genera desgaste prematuro y necesidad de mantenimiento frecuente. En Lonera Argentina ofrecemos garantía sobre nuestros productos, y no podemos garantizar la durabilidad de un sistema que está condicionado por tantos factores externos.

Elegimos la responsabilidad antes que una venta fácil

Podríamos ofrecer este tipo de sistema y aprovechar la demanda que genera, pero no sería responsable de nuestra parte. Preferimos decirte la verdad: no recomendamos algo que no funciona bien, que puede fallar, o que incluso podría poner en riesgo la seguridad de tu familia.

Nuestro compromiso es brindarte soluciones reales, duraderas y funcionales. Por eso, cada producto que ofrecemos está respaldado por años de experiencia, pruebas reales y el compromiso de cumplir con lo que prometemos. Sin cuentos, sin riesgos innecesarios.

¿Tenés dudas o querés saber cuál es la mejor opción para tu pileta?

Contactanos y te asesoramos sin compromiso. En Lonera Argentina, la prioridad sos vos, y nuestro objetivo es que disfrutes de tu pileta con total tranquilidad.